Emulsión base biológica, ecológica y vegana para cosmética casera.

Cómo hacer tu propia crema casera paso a paso (guía para principiantes)

Hacer tu propia crema en casa no requiere un laboratorio ni conocimientos de química: solo una base de calidad, dos o tres ingredientes bien elegidos y quince minutos. En esta guía te contamos el método completo, con cantidades exactas y las normas de seguridad que nadie debería saltarse.

Por qué hacer tu crema en casa

Cuando formulas tu propia cosmética decides exactamente qué tocas tu piel: sin perfumes innecesarios, sin ingredientes que no quieres, y con los activos que tu piel realmente necesita en cada momento. Además, ajustas la textura y el aroma a tu gusto, y preparas cantidades pequeñas y frescas en lugar de acumular tarros a medio usar.

Lo que necesitas para empezar

  • Una crema base neutra: es el lienzo de tu fórmula. Debe ser estable, sin perfume y apta para piel sensible. Nuestra Crema Base Bio (vegana y ecológica, en tarro de 500 ml) está formulada precisamente para esto.
  • Uno o dos aceites vegetales: rosa mosqueta para piel madura, jojoba para piel grasa, almendras dulces para piel sensible, karité para piel muy seca.
  • Aceites esenciales (opcionales): lavanda, árbol de té o incienso, siempre en gotas contadas.
  • Utensilios: báscula de cocina, bol, espátula, un tarro limpio y alcohol de 70º para desinfectar.

La regla de oro: nunca más del 10 %

Para que la emulsión se mantenga estable, los ingredientes añadidos no deben superar el 10 % del peso total. Sobre 50 gramos de crema base, eso son 5 gramos de añadidos como máximo. Con los aceites esenciales la norma es aún más estricta: en rostro, entre el 0,5 y el 1 % (5 a 10 gotas por cada 50 g); en cuerpo, hasta el 2 %.

El método, paso a paso

  1. Desinfecta tus manos, el bol y los utensilios con alcohol de 70º. Es el paso que más cremas caseras salva.
  2. Pesa 50 g de crema base en el bol.
  3. Añade los aceites de uno en uno, mezclando con la espátula hasta integrar por completo. Si usas karité o coco sólidos, fúndelos antes al baño maría y deja templar.
  4. Incorpora los esenciales gota a gota, removiendo entre cada una.
  5. Envasa y etiqueta con el nombre de tu fórmula y la fecha. Guárdala en un lugar fresco y oscuro y úsala en 1-3 meses.

Una receta para estrenarte: crema calmante de lavanda

Sobre 50 g de crema base: 3 g de aceite de almendras dulces y 6 gotas de aceite esencial de lavanda. Mezcla, envasa y tendrás una crema facial para piel sensible que calma rojeces e irritación. Es la receta con la que recomendamos empezar por su sencillez y tolerancia.

Seguridad: lo que nunca debes saltarte

  • Prueba de parche siempre: aplica un poco de tu fórmula en la muñeca y espera 24 horas antes del primer uso.
  • Embarazo, lactancia y menores de 6 años: evita los aceites esenciales; las fórmulas funcionan igualmente sin ellos.
  • Cítricos solo de noche: pueden manchar la piel si te expones al sol tras aplicarlos.
  • Si cambia el olor, el color o la textura de tu crema, deséchala.

¿Y si te calculamos la fórmula nosotros?

Para que no tengas que hacer números, hemos creado una herramienta gratuita: Crea tu fórmula. Eliges el uso, tus ingredientes favoritos, y te calcula las cantidades exactas y seguras al instante — con los límites de dosificación ya incorporados, para que sea imposible pasarse.

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Contenido informativo de uso cosmético: no sustituye el consejo médico. Ante cualquier afección cutánea, consulta con tu dermatólogo.

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